jueves, 28 de agosto de 2008

LA MANO DE EL ARTISTA ESTA ENFERMA DEL TÚNEL DEL CARPO



¿EN DONDE ESTA LA GENIALIDAD?

“La obra sobrevive al artista” Eso oí alguna vez en una entrevista que tuve la oportunidad de hacer a un investigador del corazón humano en su aspecto fisiológico.

Lo que se supone con la aplicación de nuevas tecnologías, el Internet y el avance de las telecomunicaciones cada vez es más difícil encontrar una creación humana original, genuina, nueva totalmente.


Actualmente podemos deleitarnos con un sin número de recopilaciones, refritos, adaptaciones o como quiera que se les pueda llamar; el punto es que con el avance se ha perdido la genialidad, que irónico, en medio de tanto cable y onda. La habilidad de crear la hemos cambiado por la velocidad de copiar y pegar, es sorprendente como desde nuestros fantásticos equipos podemos reciclar y reorganizar conceptos de otros.


Desafortunadamente la velocidad con la que se mueve el mundo no nos da tiempo más que para echar una ojeada, muchas veces sin análisis ni reflexión, desde nuestros escritorios somos “críticos” de este ciber-arte. Como espectadores silenciosos. Estamos atrapados en la red, cual arañas somos artífices y dependientes de estas máquinas, abrimos las puertas de talleres virtuales que impulsan nuestros deseos de generar la diferencia criticando lo que consideramos diferente.


El artista dio un salto de la encasillada buhardilla a la pista interactiva y para los ojos del público es más que suficiente, ¿Lo será para el creativo fantástico y genial? La mano del artista está enferma del túnel del carpo, habrá que adaptar el mouse para los delicados dedos que una vez tocaron las manos de las musas,  no todo está perdido para el artista que  aún puede disfrutar los sabores, olores, sonidos y colores que la pantalla liquida ni el mejor de los parlantes todavía  no logra ofrecer porque salen de su reflexión.


Se busca con urgencia la genialidad en el ciber mundo, esa chispa de un ser tan imperfecto que todavía no funciona con pass Word, nos urge, antes de que se atrofien las manos del artista y se pierda entre los curvas del túnel del carpo, para la esperanza ciega de los que aún sueñan con lo extraordinario.

Podemos entonces adaptar la mente y el corazón para que se amolde perfectamente a los nuevos espacios de inspiración en un mundo en el que al parecer ya todo está dicho; viendo de este modo la situación reinante es posible demostrar que tanto la mente como los órganos del ser humanos deben seguir evolucionando para lograr hacer parte de ese nuevo espacio artístico que  con sus redes alcanza los más escondidos rincones del pensamiento. Será el nuevo surgir de una especie de artistas que pueden plasmar toda su inspiración ya no en los medios ya conocidos, puede ser que el artista de moda cambie su corazón y sus manos, se haga eterno como antaño o pase unos segundos de éxito navegando cual lo haría el famoso viejo que no fue vencido por el mar descubriéndose a sí mismo, evocando a Ernest Miller Hemingway  en su obra.

No hay comentarios: