Camino del silencio claro,
Al lecho oscuro de tu risa,
Me pierdo entre los pliegues
Sórdidos de tu camisa.
Al lecho oscuro de tu risa,
Me pierdo entre los pliegues
Sórdidos de tu camisa.
Aferro mi cara a tu pecho,
Mientras tus brazos
Como hiedras rodean mi cuerpo,
Liso, húmedo.
En ese instante muerto,
Me hago, mar y me hago viento,
Soy sol en la penumbra,
Soy pez en desierto.
Mientras, tu voz como un trueno,
Me arroja cara contra el suelo,
Aplastando mi cabeza.
Sino cruel aguarda
A una sanguijuela que
Creyó que la abrazabas,
Siempre estarán las moscas
Paradas en mi cabeza.
1 comentario:
Mmm, un final violento, supongo que no desde el punto de vista físico. Tan duro que aplasta tu cabeza, pienso en que deja sin sentido, perdiendo hasta las ganas.
Saludos.
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