miércoles, 11 de febrero de 2009

SOLO UN DIA


El día que dejo de ser gris y ceso la lluvia,
ese fue el día mas amargo de esta vida,
un día de esos para olvidar,
en la mañana de tanto correr
la boca tenia un sabor a sangre,
el salado sudor se colaba por las llagas
todavía purulentas,
de paz el hambre,
desde hacía no se sabe cuantas albas.


Cuando hay que huir de la muerte,
los días son todos iguales,
pero este que ya no era gris y sin lluvia,
esta era de desigual suerte,
las risas torcidas pasan invisibles
en la tarde con la tierra entre las uñas
se filtraron silenciosos,
por el campo que antes fue la cuna,
a hurtadillas, silenciosos.


Vino el saqueo, siembra de muerte,
fueron más de ciento veinte,
tantos desaparecidos,
no conmovió son solo espíritu de Awá,
Gente de la Montaña" dicen
hoy diez y siete muertos,
¿Que revelarán los viejos árboles?
lo ignoro no hablo en Awapit.

Voces mudas al viento claman
solo se que el día que dejó de ser gris
la tierra se agrietó para recibir la raza
que de los puñales brotó en matanza,
no hubo sitio a donde correr,
bajo el tibio sol, cuerpos masacrados
el río Telembí se llevo lagrimas de selva
cuando el día dejo de ser gris y ceso la lluvia.

lunes, 9 de febrero de 2009

COMO UNA MADEJA DE HILO

Vienes, sueltas la punta de esta madeja,
vas, lánguidamente,
enredándote en mi mente.

Despierto y vienes, lo se,
yazco y vas, a hurtadillas
ganando mi fe, lo sabes.

Nazco y vienes,
cual péndulo frente a mi,
yo feroz te sigo,
das vueltas en mi instinto.

Yo cual felino me envuelvo,
y tu me enredas en tu lengua
como una madeja de hilo.

Mantis

viernes, 6 de febrero de 2009

UN PAÍS


















Un país que sabe a pedacitos de cielo
derritiéndose en mi boca abierta,
que admira las montañas,
la sierra y el llano,

Mi patria huele a picante y mapalé,
Suena a granos de café tostado
Bañados en pétalos de rosa
Pintados verde esmeralda.

Veo el olor que tiene mi tierra,
como los peces saltan arco iris,
escurren de las manos de los
pescadores de paz.

En mi nación, diminutas ranas
decoran las selvas húmedas,
mientras mortales de ciencia
concretan sus sueños.

Orgullosas hembras, de mi gente
engalanan el horizonte amarillo
y el cielo azul con sus labios rojos.

En un país el sudor del pueblo
esta cansado de berrear,
de con las uñas romper escollos,
de cubrirse con la muerte.



MANTIS