Gracias y mil gracias a todo aquel mortal
Que rompió mi corazón,
Reconocimiento al compasivo que clavo sus
Garras en mi pecho y lo abrió de par en par,
Agradezco al sensitivo que estalló mis
Ojos, destruyó mi ego, y me vio mudo
Verter lamentos moribundos,
Eficaz ese amable que oyó mis
Gemidos afligidos y no acudió,
Satisfecho el mortales que con su
Legua afilada rasgó mis oídos.
Considerado ese que desgajó
Mis piernas obligándome a extirpar
Raíces y ver que tengo pies.
Gracias a todos esos caritativos por que
Me dejaron en pedazos para que pudieras
Llegar a mí sin hallar un corazón amurallado
Si no que hallaras trozos para armarlo.
Albricias para esos piadosos por que
No encontraste mis ojos adormilados
Si no aflorados para que pudiera verte, mis oídos rotos
Para que entrara tu voz directo como
La luz entra en los cuartos de los niños.
Jubilosos los antiguos por que procuraron
El camino que hoy comienzas a recorrer junto a mí.
Cordialmente